jueves, 12 de diciembre de 2013

te odio.

Hay personas a las que nunca vas a olvidar, para bien o para mal, con todo lo que eso conlleva.

Esas personas a las que odias por quererlas tanto, a las que odias por no quererte a ti nada.

Es como si te ahogaras, como si apenas pudieses respirar, como si esa persona se hubiese llevado todo el aire consigo y a ti te hubiese dejado tirado sin nada.

El problema es que si hay aire, si puedes respirar , y con el tiempo aprendes que esa persona no se llevo todo el aire, sino que se llevó el motivo por el que te gustaba respirar, su olor.

Y vas conociendo gente pero nadie te parece igual,descubres que puedes seguir viviendo sin esas personas pero que jamás son reemplazadas por otras, simplemente queda el vacío y eso es lo que tú respiras.

Te preguntas por qué el destino es tan cruel, por qué tú quisiste querer tanto y esa persona tan poco.

Y tras muchos meses, te encuentras a TU persona y mira hacia otro lado mientras tu corazón parece estar retorciéndose por dentro. Saludas y se acabó, y te juras a ti misma no volver a llorar.

¿pero desde cuando se han cumplido las promesas? quizás no lloras ese día, pero si las 300 siguientes noches.

jueves, 21 de noviembre de 2013

passion

Hay momentos en los que te das cuenta de que ya no importa la dulzura, no importa el cariño ni tampoco importan las buenas intenciones, importa la pasión.
Los recuerdos apasionados son los que se recuerdan más intensamente, 
son los que más se disfrutan y los que dejan huella más profunda.
Con el tiempo vas aprendiendo que en esta vida no hay que hacer las cosas porque sí,
 sino porque te apasionan, sino...¿de qué sirven?. 
Solo sirven para llenar huecos vacíos de nuestro tiempo que apenas se recuerdan con los años.
Cuando quieres algo no lo dejas pasar, lo intentas. 
Lo importante no es vencer o ser vencido, lo importante es haber luchado, 
la lucha es pasión.
Y cuantos más años pasan más te pesa el haber dejado escapar las cosas que querías,
porque todos nos preguntamos que hubiera pasado si hubiéramos luchado por ello.
Lo mejor es no preguntárselo.
A veces el luchar da miedo, hace que nos paralicemos en seco y nos bloqueemos por completo.
La vida es lucha y sino luchamos, no vivimos. Simplemente dejamos correr el tiempo
esperando que algo bueno nos pase y a veces, pasa, pero no todo el mundo tiene esa suerte.
Las cosas que conseguimos saben mejor que las cosas que nos regalan o nos dan hechas,
¿por qué no luchar por tu felicidad en lugar de esperar a que te la traigan envuelta en papel de regalo?
Porque da miedo no conseguirlo, da miedo hacerse daño, da miedo romperse en mil pedazos.
El problema es que la gente no entiende que hay que hacerse daño y que a veces hay
que romperse para aprender a arreglarnos después. 
Hay daños que nunca se arreglan, hay piezas de nosotros que nunca se reparan,
pero se aprende a vivir con ello, después de todo lo mágico de esta vida no está en la perfección.

sábado, 28 de septiembre de 2013

a base de intentos

A veces nos paramos a pensar y ese es nuestro gran error. Llevas años buscando, esperando qué suceda, tu vida va avanzando y vas viendo que por mucho que lo intentes, la suerte te juega malas pasadas. Otros consiguen lo que tú tanto anhelas y lo peor, no crees que ellos lo merezcan más que tú. Mientras a ellos les viene solo, tú tienes que estar luchando hasta por respirar. Te preguntas, ¿por qué yo? Y no te gusta la repuesta que tu mente te da, a veces sencillamente no tienes respuesta. Solo quieres una vida más fácil, más fluida, y solo consigues volverte más pesimista. Hay que ser optimista te dicen, " claro, a ti te pasan cosas buenas", piensas tú. Lo malo te ciega y no te das cuenta que te rodeas de pequeñas cosas buenas que no te dan todo lo que crees necesitar, pero lo mejor d todo es que lo intentan. Y a base de intentos ...vas viviendo.

sábado, 21 de septiembre de 2013

mi adicción

no hay nada este mundo que como un buen café y si es un cappuccino y en buena compañía, mejor que mejor.

martes, 17 de septiembre de 2013

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Comienza a atardecer y tú vas en el asiento trasero del coche con la ventana bajada y al aire acariciando tu rostro. La radio suena y casualmente se escucha esa canción. Cierras los ojos. Es la sensación más parecida a volar y a la libertad que conoces. Te gustaría mantener con vida ese segundo por siempre, que la canción nunca terminase y que el coche jamás llegara a su destino. Recuerdas momentos que nunca sucedieron y por un momento, te das cuenta de que ese minuto de felicidad es tuyo.

sábado, 7 de septiembre de 2013

una noche..

Estás tan cansada que tu cabeza rehúsa de seguir pensando con claridad, todo comienza a emborronarse en tu mente. Esa noche decides beber y beber, hasta que tu cuerpo te diga que basta, y tú decidas que no, una cerveza más. El alcohol comienza a correr por tus venas y dices que podría ser una madrugada de locuras.
Tomas una determinación: nada importa ahora mismo. Y es que estarías dispuesta a hacer cualquier cosa por sentirte libre, por sentir que no estás atada a nada, por sentir que no hay problemas, por sentir...que estás viva. Las emociones van y vienen y entonces suena esa canción, que te recuerda a las personas que alguna vez quisiste y no te quisieron, a que tal vez tomaste malas decisiones, a las noches que has llorado sola en tu habitación y  sin saber por qué, la canción hace que todo vaya enredándose recorriendo todo tu cuerpo hasta dejarte atrapada. Te pones a bailar, lo mejor que puedes sin tropezar. Alguien invita a una ronda de chupitos y tú eres la primera en llegar a la barra. El alcohol intensifica tu dolor, y te preguntas ¿no curaba las heridas?, después de las 3 de la mañana ya a penas puedes ni recordar dónde estás, y entonces ya entiendes por qué la gente bebe para olvidar.
Ríes por todo, lloras sin motivos y dices demasiado alto lo que piensas, alguien te dice que al día siguiente te arrepentirás de la mitad de las cosas que has hecho y otra persona, que mañana te reirás recordando todo lo que hiciste. Tú piensas: da igual.  Y empieza a llover. Deciden por ti volver a casa, tú te niegas y montas una pataleta de niña pequeña pero de repente...
Abres los ojos y ya es de día, tu almohada fresca, tu resaca y recuerdos difusos, eso es todo lo que te queda al día siguiente.